jueves, 28 de febrero de 2008

¿Cuantas estrellas tiene el cielo?
















La última noche que pasamos juntos, lo preguntó:

-¿Cuántas estrellas tiene el cielo?
- Trescientas cincuenta mil.
-¿A que no?
-¿A que sí?
- Cállate. Esta noche no quiero que preguntes esas cosas. Esta noche, si quieres preguntar cuántas estrellas tiene el cielo, o cualquier otra cosa, pregunta algo así como ¿me quieres? ¿Tienes frío? ¿Quién dice que tiene hambre? Esta noche, pregunta algo que sea contestado en el mundo sin palabras. Interroga con toda tu sangre algo en que toda la vida del mundo esté preguntando, algo así como ¿quién llora? ¿Hace falta algo? Y verás como todo hace falta y sabrás cuántas estrellas tiene el cielo cuando sepas que el cielo tiene una sola estrella para cada momento, porque con una que se pierda dará un paso de sombra la luz del Universo.

miércoles, 27 de febrero de 2008

.Lo esencial es invisible a los ojos...


A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?" Solamente con estos detalles creen conocerle.
Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: "¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!", lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!
¿Y de qué te sirve poseer las estrellas?
-Me sirve para ser rico.
-¿Y de qué te sirve ser rico?
-Me sirve para comprar más estrellas.

sábado, 23 de febrero de 2008

No entender.


Que el himno del planeta sea el canto de un pájaro en primavera. Debo ser la tía más tonta de la tierra, porque no comprendo qué lleva a un país a declarar la guerra, es que hay tantas... Será porque no las batallan los que las declaran sentados en una sala. Sé que pienso más de la cuenta, pero menos de lo que quisiera, demasiados problemas...

jueves, 21 de febrero de 2008

Dicen, dicen, dicen...


Dicen de mí que soy bastante borde cuando quiero, que me enfado con mucha facilidad, pero que soy dulce y que sé escuchar. Me da pena la vida, los cambios de sentido, las señales de stop y los pasos perdidos. Me agobian las carreteras, las frases que están hechas, los que nunca saludan y los malos profetas. Me río de cualquier cosa o problema y odio que me hagan fotos. Siempre tengo la sensación de que haga lo que haga nunca será suficiente. Para nada. Quiero hacer clown, cambiar el mundo y un crepe de chocolate. Me encanta salir a la calle cuando llueve para caminar sola. Mi pasión es el circo. No creo en dios y la gente me defrauda constantemente. Si pudiese revivir a alguien sería a John Lennon. He visto unas veinte veces Amelie. Me gusta encontrar formas en las nubes y odio cuando no se la encuentro. Me encanta clownizar delante del espejo. Me encanta aprender cosas nuevas y estudiar cosas que no son obligatorias. Odio las injusticias y a los que no hacen nada ante ellas. Detesto que me digan lo que tengo que hacer, a las personas hipócritas y avariciosas. Odio que el flequillo se me meta en los ojos y a la gente sin personalidad. Me entristece ver a los que son simples marionetas. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera.