sábado, 21 de febrero de 2009

Y nadie dice ni hace nada -


Mi día a día es cada vez más peligroso, y no por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa...

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miércoles, 18 de febrero de 2009



No hay más que una vida, no hay Dios, ni reglas, ni juicios más que los que tú aceptes o crees para ti misma, y cuando se acaba, se acaba.
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lunes, 16 de febrero de 2009

Gritando en silencio


Ahora que la vida a veces me da la espalda, ahora que siete y siete son trece, ahora que al mirar atrás tan solo me escuece... cuando perdí la cabeza, cuando se hundió mi fragata y yo no supe nadar, cuando la lluvia no me mojaba y a ti solo te mojaba yo.
Ahora que gritamos y casi nadie escucha, ahora que el silencio lo dice casi todo.
¿Y AHORA QUÉ?!

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viernes, 13 de febrero de 2009

zapatos viejos


.vivo en la soledad con tanta gente que me da miedo.
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martes, 10 de febrero de 2009

domingo, 8 de febrero de 2009


miserable de ver la caída y quedarme muda...

sábado, 7 de febrero de 2009

Las mil y una noches... en vela


“Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Si uno de estos pequeños granitos enferma, el resto del organismo enferma también. Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, más hondo… el más injusto. Pasé mi vida amando a una mujer que amaba a otro que no la amaba sino que amaba a otra de la que nunca supo si la correspondía. Era un tiempo en el que miraba al futuro con más esperanza que miedo” [Isabel Coixet]
Como un barco solitario, de esos que navegan sin dirección alguna, y son víctimas de las olas y las tormentas, o tal vez, como esos perros que andan solos en las calles, sucios, hambrientos, que se acercan a cualquier mano con algo de esperanza. Caminaba. Solo caminaba al sentirme sola y triste porque ese 'algo' se había ido de mí. No sé quien dijo que hay cárceles de las que cuesta salir, sobre todo aquellas cuyos barrotes están hechos de nuestros miedos… Pero eso era antes.
En noches como estás (una y mil más) me planteo si hay alguna parte de mi cuerpo que no duela… Y llego a la conclusión de que, al menos, se ha conectado a mí, a mis sentidos y a mis emociones, enviando música a mi alma y entendiendo un mensaje subliminal en ella. Mensaje que, a mi parecer, solo escuchan las almas que desean un sentir de esos que tienen sabor a pasión.



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